ERNESTO WALKER

“Kessler II”. 2019.
Esta pieza refleja la constante búsqueda del artista —en el ámbito escultórico— para experimentar con el estado actual de las tecnologías de telecomunicaciones disponibles y sus efectos sobre los intercambios de información. El concepto que le da título a la obra, es un término que describe la saturación existente de satélites artificiales y la remota posibilidad de una reacción en cadena de colisiones —fundamento de este proyecto como advertencia para los procesos contemporáneos de comunicación-. Con un sistema para identificar y grabar voz, la pieza recoge los diálogos a su alrededor y los integra en una creciente conversación transformándolos en un lenguaje distorsionado que es lanzada al ambiente por ondas de radio, convirtiendo el perímetro de la pieza en una expansión informática de la escultura solo accesible por dispositivos que que sintonicen el 100.3 MHz de FM. El enfoque argumental de “Kessler II” se extiende a una búsqueda por la consciencia humana que entrelaza no solo elementos racionales, sino también afectivos y espirituales. Al simular un satélite caído, Walker plantea la situación accidental y opuesta al verdadero trabajo del objeto y al transmitirlo distorsionado en la radio simula recibir mensajes del más allá.

ERNESTO WALKER
Monterrey, México, 1982. Radica en su ciudad natal. Su obra se caracteriza por la investigación de la casualidad y la abstracción, buscando tender puentes entre lo accidental y lo significativo. Su formación académica es en el área de humanidades, con una licenciatura en Relaciones Internacionales por el Tecnológico de Monterrey (2006).